Año Nuevo

Año nuevo

El día de Nochevieja apareció por L’Ateneu Russafa un joven cocinero del Bután que, aunque no hablaba castellano, se expresaba muy bien en los fogones.

Como no sabíamos dónde estaba el Bután ni conocíamos su gentilicio, le llamábamos  butantito.

Así se decidió celebrar una cena con cocinas del mundo; además de la senegalesa, la materia prima para la asiática provino, ironías del destino, del primer supermercado chino del barrio.

Se preparaba una gran velada de disfraces y comidas exóticas, y como Candela y yo no teníamos ganas de celebrar nos fuimos a su casa a cenar.

Hacía pocos días que se había producido la matanza de Acteal, en Chiapas, y decidimos reivindicar por nuestra cuenta recorriendo el barrio en noche cerrada y lluviosa, con un libro del Sup Marcos y un paragüas.

En Año Nuevo las paredes del barrio hablaron.


“Vale, salud, y recuerden que la esperanza es como una galleta, de nada sirve si no se lleva adentro”.



PD; Hoy, López Obrador, Presidente de México está teniendo algún problema con su Embajada en Bolivia a cuentas del Ilegítimo Gobierno que de facto se ha autoproclamado en ese pequeño país mayoritariamente indígena, mayoritariamente Evo.

Hoy las paredes no hablan. 


Fotografía: Cartel de las JJCC
                                                               





                                                                                 

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